martes, 12 de enero de 2010

Mervyn Peake

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Escribe Maeve Gilmore, la viuda de Mervyn Peake; acerca de su esposo "... Frecuentemente viajaba a Londres (desde Sark, una de las Islas del Canal) para no perder el contacto con editores, revistas y galerías, y fue en una de estas visitas que le encargaron realizar el texto y los dibujos para un artículo titulado ´London Fantasy¨. Hacía tiempo que él quería hacer una serie de ilustraciones que se llamaría ‘Cazando Cabezas en Londres’, porque le admiraba el misterio y variedad del hecho de que, disponiendo siempre de los mismos ingredientes, un rostro pudiera ser hermoso, grotesco, bobalicón u ordinario. Con una caja de ojos, cejas, narices, bocas y cabelleras por un lado, y la imaginación de un creador para combinarlos caprichosamente por otro, no podría haber algo más original y extraño que el resultado. Un identikit sublime. Lamentablemente, 'Cazando Cabezas...' no llegó a materializarse..."
"Asimismo, en el reino animal, (Peake) no dejaba de maravillarse por el grado de imaginación y fantasía desplegado en la creación del rinoceronte, la jirafa, el camello, el elefante. Le parecían más extraños que las exóticas criaturas que pudiera dibujar..."


















Mervyn Peake nació en China en 1911, hijo de padre anglo-suizo ( médico en una misión ) y madre galesa. En 1922, los Peake regresaron a Inglaterra para establecerse allí definitivamente. Desde niño Mervyn mostró un especial don tanto para la plástica como para la literatura, que signarían su carácter para el resto de su vida.
El genio (y no vacilo en usar el término) de Peake era proteico y múltiple. Como casi nadie desde Lewis Carrol y Edward Lear, destacó como poeta del "nonsense" (sin sentido), aunque también fueron bien recibidos sus libros de poesía más seria, cercana a la de Dylan Thomas.




Como pintor, optó por lo figurativo, pero marcadamente influenciado por los experimentos formales de las vanguardias de la época; impresionismo y expresionismo coexistían en sus telas de colores sutilmente contrastados, de pinceladas espontáneas y vigorosas. Sin embargo, fue en el campo de la ilustración en el que descolló durante su vida ( su reconocimiento post-mortem se fundamenta en otras áreas, tema que dejamos para después). Como ilustrador, es en el peculiar manejo de la técnica del blanco y negro con tinta china donde descubrimos el por qué de la admiración de sus contemporáneos. El trazo a pluma detallista y cuidado daba paso sin transición a la mancha y a la aguada; del barroquismo obsesivo a la síntesis liberadora, aunados por la inconfundible personalidad estilística del autor.




Escribe Quentin Crisp: "... (Peake) no ha hecho nada para evitar que se lo compare con Cruikshank y Tenniel, pero las similitudes son superficiales. El parecido se da más en lo técnico que en otro factor. Se puede comparar a Peake sólo con otro creador, William Blake, que como él fue escritor y artista. De los dos, Peake fue infinitamente superior como dibujante, y menor como místico. Blake exultaba en lo fantástico; Peake en lo grotesco." Y si definimos lo grotesco como aquello en lo que lo monstruoso y horripilante linda con lo cómico o humorístico, entenderemos el gusto de Peake por la caricatura, por la exageración intencional que deviene en pesadilla o en broma. Se trata de esa visión intensa del mundo que poco tiene que ver con el realismo, y encontramos en la literatura magistralmente expresada en las obras de Cervantes, Rabelais, Sterne y Dickens, los ídolos literarios de Peake.








También sería oportuno incluir en esta lista a Stevenson, por más de un motivo. Peake sabía de memoria "La Isla del Tesoro", libro que lo había fascinado desde la infancia. Quizás, el joven hijo de padres ingleses en medio de la China ajena y misteriosa se identificaba con el protagonista de la novela de Stevenson, Jim Hawkins. Como él, estaba solo frente a un mundo subyugador pero temible, aunque en el caso de Jim no se trataba del de "coolies" con coleta y mujeres de pies vendados y diminutos, sino de piratas y aventuras en alta mar. Long John Silver, el carismático y perversamente querible villano de "La isla..." es el paradigma de esos personajes bizarros que, como el arquetipo del niño solitario frente a un mundo adulto que lo maravilla y rechaza al mismo tiempo, tanto marcaría su obra maestra. No es casual, entonces, que sus ilustraciones para esta novela del escritor escocés sean consideradas como hitos en la historia de esa disciplina en el siglo XX.








Mencionamos antes la obra maestra de Peake, pero paradójicamente, ésta no pertenece al campo de la gráfica o de la plástica, sino al de la novelística, aunque hablamos de una novela que sólo un pintor-ilustrador pudo concebir. A principios de los años cuarenta, Peake parece haber atravesado un profundo auto-cuestionamiento creativo. Esto se exacerbó al ser reclutado, y encontrarse alejado de telas, lápices y óleos. Sólo pudo tolerar el rigor de la vida del ejército ( para la que no había sido hecho) refugiándose en la escritura de una novela , "Titus Groan", en la que usaría las palabras como antes había usado los colores y los trazos.




La publicó después de la guerra, y la apreciación de la crítica fue ambigua. En lo que todos los críticos coincidían, era que no se parecía a nada que hubiera sido escrito antes. "Cuento de hadas sin hadas", la calificaron de farragosa , descomunal, gótica, oscura, pesadillesca, inmadura. Pero vendió lo suficiente como para que Peake realizara una segunda parte, "Gormenghast", que fue recibida con menos entusiasmo aun que la primera, a pesar de las alabanzas de Graham Greeene y Herbert Reade. No es de extrañar que la suerte de esas ficciones no haya sido auspiciosa: los años de la posguerra no eran favorables para la clase de fantasía que Peake manejaba.





Titus Groan, el protagonista, se inscribe en la tradición de los "héroes-niño" como Jim Hawkins, que debe abrirse paso en un mundo adulto que busca sojuzgarlo, en un verdadero viaje iniciático que lo lleva de la inocencia a la madurez. La historia de Titus Groan , el joven heredero del linaje que regía el alucinatorio y dickensiano Gormenghast, un castillo laberíntico y casi infinito, un microcosmos donde pululan personajes desaforadamente excéntricos, como el maquiavélico Steerpike, o el bondadoso y patéticamente ridículo profesor Bellgrove ha sido llamada "surrealista" , pero poco tenía que ver el mundo interno de Peake con el de los del grupo liderado por Andre Breton. No era en la simbología turbadora que el análisis freudiano había dado al mundo que Peake buscaba inspiración, sino en el Grand Guignol , el melodrama y el folletín, las marionetas y los cuentos tradicionales, la pantomima y el carnaval.





"Titus Alone", la tercera novela del ciclo, que narra las aventuras de Titus luego de rebelarse contra el aplastante legado de Gormenghast y abandonar la morada ancestral, es la menos lograda, más episódica y dispersa, pero hay razones para ello. Desde mediados de los cincuenta Peake empezó a padecer los síntomas de una forma particularmente virulenta del mal de Parkinson que, con el transcurso de los años, le discapacitaría totalmente. Pocas cosas más trágicas que la ruina paulatina pero inexorable de este hombre talentoso, que apenas podía pronunciar frases incoherentes en sus últimos años. Pero, como lo querrían unos hados irónicos y crueles, fue en la década de los sesenta, la de su decadencia física y mental, que sus tres novelas, popularmente referidas como la "trilogía" de Gormenghast ( aunque en este caso se tratara de tres libros por decreto de la infortunada situación personal de su autor, ya que consta que, de haber seguido saludable, hubiera escrito más novelas sobre su personaje, Titus) , alcanzaron el reconocimiento de crítica y público. Esta década era más sensible al género fantástico: la fama de Tolkien proviene de esa época también.




Al respecto escribe Hugh Brogan: "... Tolkien también creó su propio mundo, pero aseverar esto sólo pone de manifiesto la vasta distancia que separa a Gormenghast de la Tierra Media. El aire que se respira en cada uno es diferente." (Añado yo: lo sobrenatural, tan conspicuo en Tolkien, está totalmente ausente en Peake, al que cabría más el esquema del "realismo mágico", si se nos permite apelar de ese modo a una obra anglosajona que nada tiene que ver con el "boom" latinoamenricano. Damos la palabra a Brogan nuevamente). "Sin embargo, hay una importante similitud, que tal vez explique las verdaderas raíces de las grandes obras fantásticas."




"Todo el mundo sabe que Tolkien inventó un lenguaje y después un mundo que lo explicaría y enriquecería. Obviamente, no podría haber logrado ninguna de los dos cometidos exitosamente si no hubiera estado extraordinariamente dotado como filólogo y como narrador. Del mismo modo, Peake había nacido escritor, pero el hecho de que fuera pintor también da a su escritura su cualidad única y distintiva. La Tierra Media fue creada para asistir a la filología; Gormenghast para auxiliar a un artista."





"(Peake) tenía una visión que no podía ser expresada cabalmente por sus dibujos, a pesar de ser éstos brillantes en su concepción y apasionadamente individuales en su realización... Las palabras eran la respuesta. Pues sólo con la prosa podía la visión de los sombríos baluartes de Gormenghast ser plasmada en toda su complejidad... Sólo con la prosa podía el pintor e ilustrador crear un mundo que fuera suyo, para ser aprehendido y aceptado como aceptamos, por ejemplo, la visión personal que trasunta una pintura de Breughel el Viejo."





Peake murió en 1968, a los cincuenta y siete años, indiferente, tal vez, al reconocimiento que llegaba demasiado tarde. No es el primer artista ( y no será el último) incomprendido por su época. Decir que su obra le sobrevivirá, como sobrevivirá a todos nosotros, no palia la tragedia de sus últimos años. Aun así, debemos decirlo, porque es lo que, al final de cuentas, justifica al artista.
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Todas las imágenes son copyright de The Mervyn Peake Estate

11 comentarios:

  1. wow!!! Mervyn Peake is amazing, I don't understand why he is not know in France that much! have been reading gormenghast 5 years ago, and I haven't been able to stop it until finished! (expected for meals and sleeping). His drawings are also amazing *_*

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  2. "La Tierra Media fue creada para asistir a la filología; Gormenghast para auxiliar a un artista."

    Qué interesante punto ese.

    Hace poco leí las cartas al joven poeta de Rilke, donde sentencia: "todo arte verdadero proviene de una necesidad". Me suena bastante verdadero.

    Me debo leer Titus.

    un abrazo Quique!

    Pd: Las ilustraciones de Tolkien, sobre todo las más abstractas (que se acercan más al diseño gráfico) en color, son muy inspiradoras para mi.
    Pablo

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  3. Maestro (y permitame el término), desde hace un tiempo ya que sigo su blog. Mi primer contacto con su trabajo fué a través de Travesía por el Laberinto (Revista Skorpio) en la década del 80.

    Simplemente quería tener la posibilidad de darle las gracias por su arte y espíritu docente, ya que nos hacerca constantemente joyas como esta, desconocida para mí hasta este momento.

    Muchas gracias por tomarse la molestia de leer este comentario.

    Saludos.

    Eco (Eduardo Comoglio)
    trazos-eco.blogspot.com

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  4. Querido Quique: Siempre aprendo muchísimo con usted!! Qué genial esta nota y qué original el tratamiento de los datos biográficos del artista. Algún día habrá que compilar las notas de tu blog y armar un libro.
    Te mando un abrazo muy grande y a ver si antes de que nos vayamos con Diego, logramos vernos. Cariños!

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  5. No tenía idea ni de quién era hasta este momento, es bueno saber que cada día podemos aprender algo nuevo, ¡gracias por este artículo! Muy interesante. Un saludo.

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  6. Gracias por estas clases, Maestro!
    (Quizás no me guste decir " maestro" porque la palabra remite a otros conceptos, o a otras invocaciones, pero cuando no queda otra, como ahora... bueno, la digo, nomás.)
    abrazo
    Fer

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  7. Fer, prefiero "colega". Sin falsa modestia, "maestro" le queda grande a la mayría. Que los hay, los hay, pero son pocos, muy pocos. ¡Pero gracias por tus palabras!
    Querida Laura, nos estamos viendo.
    Trazos-eco, Fackeate, gracias por todo lo que dicen; disfruto inmensamente compartir estos autores con ustedes.
    Kioskerman, Tolkien tenía lo suyo como ilustrador, y ahora que lo decís, parecería sobrevolar un hálito de su gráfica por los paisajes de Edén. Creo que disfrutarías muchísimo a Peake.
    Elisabeth, Peake is one of those great authors that, somehow, fail to catch the limelight, though they amply deserve it. I'm glad you enjoyed this post, and you're always welcome.

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  8. De chico leía la isla del tesoro, sin saber que las ilustraciones que miraba, eran de Peake, eso lo supe más tarde. Tuve varias ediciones ilustradas, pero ninguna como esa. Tan inquietante y evocadora. La isla del tesoro NO es una historia de piratas, Peake lo entendió a la perfección.
    Ese libro que fascina y perturba lo haca más acompañado de sus ilustraciones.
    Aquí tengo algunos libros de Peake para leer, es deuda. De este verano no pasa.
    Abrazos!
    FER

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  9. Muchas gracias por pasar Quique. Y sí, respecto a la cultura japonesa, creo que ha estado presente en mi vida desde que nací, y realmente me contento de ello, espero algún día conocer el antiguo país de los dioses y el sol naciente. En cuanto suba algo nuevo te aviso. ¡Un saludo!

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  10. Si tuviese que elegir un artista que sintetice (en el más hegeliano de los sentidos) el esp´ritu artístico británico sin duda sería Peake. La plástica y la literatura de las islas está condensada en su obra... y aún así no se puede rastrear las influencias de su predecesores. Por sus arrebatos se parece a Blake, es cierto, pero parece estar más alineado a la tradición Shakespeare - Shelley, por el delineado de caracteres. Y por sobre todas las cosas, muestra como nadie la desilusión del fin del imperio...

    Los Python hace al menos 27 años que no crean juntos. La obra artística de Peake es el única excusa que los puede reunir en un proyecto a mediano plazo.
    ¿Acaso Sting y Robert Smith no tienen el dinero suficiente para bancarles una producción?

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