jueves, 13 de agosto de 2009

Hic Sunt Dracones (1)

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La creación de mundos alternativos es uno de los aspectos más fascinantes del arte fantástico. No basta sólo con poblar los textos o imágenes de dragones, unicornios y castillos, sino lograr que esos elementos sean convincentes e inolvidables. Que tengan ese indefinible "toque extra" que los rescate de los lugares comunes del género, y los dote de esas cualidades que nos permitan " la voluntaria suspensión de la incredulidad", como dijera Coleridge.
En su excelente libro "Imaginary Worlds", Lin Carter señala muy perspicazmente en qué consisten esos detalles reveladores, que trasforman algo que sería meramente extraño en una imagen cautivante. Como ejemplo, cita profusamente la obra del gran escritor irlandés de fantasía, Lord Dunsany. Traduzco: ..." Los viajeros en ' Días de Ocio en el país de Yann', que arriban a Astahahn, ciudad tan antigua que los relieves de sus muros figuran " bestias que hace mucho han desaparecido de la Tierra - el dragón, el grifo y el hipogrifo, y (las mayúsculas son mías) LAS ONCE ESPECIES DE GÁRGOLA'. O la choza de la bruja Ziroonderel en 'La Hija del Rey del País de los Elfos' , en las tierras altas 'cerca del trueno, que solía rodar por las montañas en verano' ".
A Dunsany no le basta con destacar los relieves de la antigua ciudad, sino que además agrega el detalle magistral de que en ellos estaban representadas las ONCE especies de gárgola. Muy diferente hubiera sido si hubiera omitido la cantidad, pero en esa "innecesaria" precisión está sugerida toda una cultura diferente, con sus creencias e iconografía.
En estas imágenes, he tratado de emular gráficamente lo que tan bien escribió Dunsany, a través de la arquitectura, la cerámica, los ropajes y peinados, los utensilios, los dioses y demonios de sus enigmáticos panteones.



The creation of alternative worlds is one of the most fascinating aspects of fantastic art and literature. It is not enough to people texts and images with dragons, unicorns and castles: one must make them convincing and unforgettable. To bestow on them that undefinable "extra touch" which may rescue them from the commonplace formulae of the genre, and allow us to exercise that "willing suspension of disbelief" of which Coleridge wrote.
In his excellent book "Imaginary Worlds", Lin Carter very shrewdly points out the characteristics of those revealing details, which transform somehing merely odd into an alluring concept. To illustrate this, he provides examples taken from the great Lord Dunsany´s books. He writes "...the travelers in 'Idle Days on the Yann', who reach Astahahn, a city of ancientness so remote in origin that its carven walls picture 'beasts that have long since passed away from Earth - the dragon, the griffin and the hipogriffin, and THE ELEVEN SPECIES OF GARGOYLE . Or the cottage of the witch Ziroonderel in 'The King of Elfland's Daughter', high in the uplands 'near the thunder, which used to roll in Summer along the hills' ".
Dunsany is not satisfied only referring to the carvings of the ancient city: he adds the masterful detail of the ELEVEN species of gargoyle which were there depicted. It would have been very different if he had omitted the number; that "unnecessary" precision unveils a whole culture, alien and remote, with its beliefs and iconography.
In these images, I have tried to emulate graphically what Dunsany achieved so beautifully in his tales. I have endeavour to do so through the architecture, the pottery, the art, the hairstyles and clothing, the utensils, the gods and demons of enigmatic pantheons.






































Todas las imágenes son copyright de Enrique Alcatena

13 comentarios:

  1. Lo de "LAS ONCE ESPECIES DE GÁRGOLA" es muy Borges ¿No?

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  2. A Borges le gustaba Dunsany. En 1937, Borges escribió: "...Sus cuentos sobrenaturales rehúsan con igual decisión la justificación alegórica y la científica. No propenden a Esopo ni a H. G. Wells. Tampoco aspiran al examen solemne de los charlatanes del psicoanálisis. Son, simplemente, mágicos. Se nota que Lord Dunsany está cómodo en su inestable mundo..."

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  4. Qué bueno lo que dice Borges de Dunsany. A mi esa pretención alegórica es la que me hacer dormirme de aburrimiento en los cuentos fantásticos de Hesse.

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  5. Quique: Hace poco pensé (no digo llegué a una conclusión, porque aún no estoy seguro) que en Krazy Kat, Herriman lograba eso que mencionás en tu texto, no tanto a través de los detalles de los elementos que componían su mundo de Coconino, sino a través de la RELACIÓN de uso que había entre los personajes y esos objetos.
    Me di cuenta de que esa NUEVA relación con objetos que para nososotros son cosa de todos los días(una escalera, un periscopio, etc) generaba y genera también estados similares a los de Fantasía.
    Esa relación de uso es siempre nueva e inventada para la ocasión. La cual produce, en mi opinión, una traspaso a otro estado de conciencia muy cercano a los de las historias que citás.
    Y al centrarse en pocos objetos, Herriman podía dominar su mundo de una manera que le permitía basarse más en la acción diaria(algo también supuestamente teatral),pero sin perder esa cuota de segunda o tercera realidad que lo caracterizaba.
    Me gustó mucho este texto.
    Saludos
    Pablo

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  6. Quique, tu texo va derecho a mis alumnos. Tiene una relación muy estrecha con todo un tema que doy en el taller, y que llamo, a falta de un mejor nombre "sinotnía fina" y cuya principal misión es lograr la verosimilitud, que es especialmente escurridiza en los géneros fantásticos. No se trata de acumular si no de dar con el detalle indicado. El ejemplo de las Gárgolas es genial. Abrazo.

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  7. Esos son los pequeños grandes detalles que hay que hallar. Los mismos que hacen que unos pocos trazos de tu pluma construyan verdaderos Universos. Es tan cierto ese "Otro Mundo" en vos, que sólo basta un detalle para concretarlo en este.

    Realmente es reconfortante encontrarse viajando por tus mundos de leyenda.

    Un abrazo, Maestro.

    Santiago

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  8. Ayer en mi blog escribí algo relacionado, pero no refiriéndome a la fantasía sino al "realismo":

    de cómo si se busca una veroscimilitud en una obra (en nuestro caso una historieta), se le ha de otorgar a practicamente cada elemento el peso adecuado para que se funda con el todo.El principal error que se comete al buscar una aproximación al realismo, decía yo, es incluir detalles sin peso, tanto gráfica como argumentalmente, creando así una gran contradicción ¿Cómo va a ser real una persona contando de lo mal que le fue en la escuela si cada elemento carece de consistencia? Si los personajes se visten como se vestiria cualquiera (mi texto giraba alrrededor de la corbata), si dicen lo que diria cualquier persona, en fin, si carecen de particularidad, cómo van a alcanzar una realidad (porque claro está que algo real es algo en concreto, y no cualquier cosa)?
    Quizá a esto se aplique el famoso dicho de que cuanto más grande la mentira más veroscimil se vuelve.El problema es que si la mentira no se sabe elaborar, se desmorona. Allí radica el talento de un verdadero artista, de mantener ese castillo de naipes.Es un poco como decia Artaud: la gente admira a tal o cual actor porque es "como si no estuviera actuando", cuando en realidad lo admirable es que el actor sea capaz de hacer cosas en el escenario que en la vida real no podria, es decir, que entre en contacto con ese mundo de ficcion y se sintonice con sus elementos a la perfeccion sólo con proponérselo, como si tuviera un switch que lo conecta con este lado y el otro.

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  9. ¡Qué regalo que me han hecho, muchachos! Comentarios como los de ustedes validan este blog, y lo digo con toda sinceridad, no para drarles la píldora.
    Kioskerman: muy esclarecedora tu opinión sobre Krazy Kat. Totalmente de acuerdo con lo que decís: un autor puede decidirse por una abundancia barroca a la hora de propinar detalles que hagan "verosímil" su visión, pero también puede optar, como lo hizo magistralmente Herriman, por una austeridad representativa no exenta de una sutil riqueza. Como tan bien señalás, esa puesta en escena despojada carga aun al más ordinario objeto de significado. Lo que escribiste sobre esa "segunda o tercera realidad" me hizo acordar a las sorprendentes e inusuales yuxtaposiciones de los surrealistas, y en otra veta totalmente diferente, pero curiosamente paralela, al bellísimo ensayo que Tolkien escribió sobre los cuentos de hadas.
    Algo parecido está muy bien expresado en tu texto, Berliac. El ejemplo de Artaud y el actor "que entra en contacto con ese mundo de ficción" es muy revelador. Y ya estemos hablando de realismo, ya de fantasía, todo se reduce a esa esquiva verosimilitud.
    Diego, me gustó el término que acuñaste, la "sintonía fina". Mi texto, decís... Sólo cité a mi querido Dunsany. Y digo "querido", poprque uno no puede evitar querer a aquellos artistas que nos abrieron la cabeza con su talento.
    Santiago, un elogio de un artista visionario como vos (y no vacilo en usar la palabra) no tiene precio.
    Otra vez, muchas gracias a todos.

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  10. Buenísimo, como nos tenés acostumbrados, jajaja. Simplemente bellísimo; se ve a buena distancia que has captado en cada uno de esos cuadros aquellos místicos y fantásticos mundos de fantasía, me encantaron. Un saludo.

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  11. Yo tengo un sentimiento parecido al de Kioskerman respecto a Herriman, pero ademas quiero agregar a Segar y su Popeye. Hace mucho que me debo darles una estudiada profunda a ambos, nunca llegue a leer demasiado de ellos (muy a mi pesar)

    Por otro lado, me gusta particularmente el jarron de la tercera imagen.

    Un abrazo!

    --L

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  12. quique BUENISIMO!!! la primera vez que entre al blog desesperado te pregunte si estabas dando clases y me dijiste que no, pero que en algun momento ibas a retomar.. creo que no estas dando en la forma tracidional de darlas por que, en lo particular aprendo muchisimo con este maravilloso espacio y los enriquecedores comentarios.Cada nuevo posteo es un suceso de revelaciones fabuloso aparte de admirar tu obra aprendo mucho de ella .. es magnifico lo que genera este espacio ..GRACIAS ENORMES!!!

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  13. Loris, me da la sensación de que nos hemos olvidado un poco de las grandes viejas historietas, que no sólo son tesoros de gramática narrativa, sino que también son muy divertidas ( en el mejor sentido de este término desprestigiado). Me viene a la mente otra joya: "El Rey Petiso" ("The Little King") de Soglow, sobre el cual estoy preparando un ensayito.
    Gracias, Ariel. Me alegra que todo esto te sirva para algo.

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